Se siente pokemón
Ay, cnr, amante de las causas perdidas va a salvar el honor de los desposeídos. Se mete ahí donde nadie es bienvenido. A cnr le gusta el leseo.
El prejuicio, el temor al goce del otro, el horror generalizado ante las hordas de jóvenes que a diferencia nuestra, tienen todo por delante.
Nosotros sólo tenemos el gusto de encontrarlos atroces. Premio de consuelo, que le dicen, y que es la puerta de entrada a aquella actitud del facismo de salón: todo tiempo pasado fue mejor.
Le pokemón, le horrour, le mal gusto, le pelo alisé, le toqueteo.
Que Heber violó a una niña en un carrete. Antes a eso le llamaban yumbina en la bebida y todos muy contentos (por eso yo tomaba mi linterna con ginger ale). Así con la judicialización de las costumbres. País generoso, si no es la iglesia, es el código civil.
Oh my gosh.
A ver, en mi defensa, o más bien, en mi j’acusse digo:
Been there, sí; done that, también:
- Yo me ponía laca para pararme la chasquilla
- Yo me sentaba en la esquina de calle x con calle x junto a otros como yo a reirnos de las viejas y putear minas que me caían mal
- Yo me ponía unos pantalones que mi papá usaba pa maestrear y me veía como las weas
- Yo me agarraba lolitos en la disco. Y eso que no iba a paradero 0 discotheque.
Si, al final, ¿quién no ha ponceado aunque sea un poquitito?
Publicado por CNR el 29 de septiembre de 2008, a las 22:53 hrs.
Categoría: Chile país generoso, El rubio al día | Etiquetas: antes se llamaba yumbina, pokemon, yo poncié
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