Especial de prensa: Mascotas del Barrio Alto
En este especial de prensa, Sesienteciper presenta la verdad oculta detrás de las sonadas desapariciones de gatos de famosas chilenas de la clase alta, casos que esconden algo más que simples e instintivas salidas nocturnas. Sesienteciper cree que hay que escuchar a las víctimas, y logró tener un diálogo sincero y distendido con estos felinos, un gato (S.) y una gata (J.), para saber qué se esconde detrás de sus desapariciones ¿Qué vida llevan en esas casas del sector oriente? ¿Qué hay detrás de estás huidas repentinas? ¿Son meras coincidencias? A continuación, una entrevista exclusiva de Sesienteciper con ambos especímenes, los cuales han pedido mantener en reserva su identidad.
S. es un gato muy cordial y abierto a conversar, suele tomar la palabra, se nota es su maullido que es un gato que disfruta de su nueva libertad. J. en cambio, dio la entrevista desde la cornisa: ella ha vuelto al cautiverio luego de un breve periodo de libertad. Y sí, tiene miedo.
J. la gata que volvió a su cautiverio
J. cuenta que ella en un principio era una gata feliz. Muy de “ay la nana te va a acompañar a la playa”, muy “ay se nos ocurrió una obra de teatro que ironiza del drama en Zapallar”. Todo normal -para una familia promedio de la oligarquía nacional- hasta que, debido a la separación de su ama, las cosas empezaron a cambiar: “ambos eran muy de ir a fiestas por la noche, pero cuando él se fue la cosa empeoró, te morí: mi hogar en Vitacura ya no fue el mismo”. J. relata que el primer indicio fue que a más fiestas, menos portadas de la Revista Caras con su ama habían en la casa. El referente de la mujer chilena caucásica al parecer ya no era ella. J. agrega que antes ella era una gata bastante normal pero solo en la superficie, pues “ella me decía que no saliera a la calle, que allá afuera había gente pobre nos envidiaba, que no entendían el sufrimiento de la discriminación por ser de clase alta”.
¿Cuándo ocurrió el quiebre definitivo?: ”cuando la cabra chica de la casa empieza a comerse mis pellets porque tiene hambre o ella se tomaba mis jarabes para conseguir algún efecto super loco para salir al Galpón Jaime Guzmán, supe que algo andaba mal y decidí que esto tenía que cambiar”. Agrega “cuando él volvió se tomaron un año sabático. ¡Un año sabáaaatico po! Incluso en mi condición de gata entendí que ya era demasiada flojera”.
Y un día solo se fue. Sin mirar atrás. J. dice que una vez en libertad se dio cuenta que “vivía en una burbuja”. En la calle al fin pudo conocer a los gatos pobres sin necesidad “de ir al viaje prometido por la India”. Pero cuando empezaba a gozar de su libertad, un día vio que se sorteaba un sushi por su captura. “¡Un miserable sushi”!”, recalca algo ofuscada. Así fue como “la encontraron” y, con los ojos llenos de lágrimas, confiesa, “ahora se me hace difícil volver a escapar ya que he recibido amenazas relacionadas con mi origen humilde”. Hoy reafirma a Sesienteciper que confiesa su verdad porque no quiere que otras mascotas “terminen lanzándose a las ruedas de un vehículo, como ya ha pasado con otras mascotas de famosos” o recaer con las adicciones de sus dueños “en un frenesí de piscola, bulimia y toxoplasmosis”.
S. y la dignidad de ser gato
S. en cambio cuenta que su vida afuera ha dado un vuelco de 180°. “Vivía en el departamento con esta mujer que dedicaba su tiempo a la producción de moda y a la vida social ¡en Chile!, con eso les digo todo”. La vida de su ex dueña, relata, íntima amiga de la ama de J. es altamente competitiva y por eso él -o cualquiera que la contradiga- sufre las consecuencias de sus ataques neuróticos. ¿Por qué es una vida tan competitiva?, le preguntamos, y S., después de un lengüetazo lento y tenso, contesta: “Por un lado, algunas mujeres de clase alta tienen que trabajar porque son lo que se llama ‘venidas a menos’, y por otro, lo único que han aprendido en su vida es a combinar la ropa, entonces muchas se dedican a producir moda en las pocas revistas del tema que hay, y esto es fuente de envidia y competencia”. Este ambiente frívolo cansó a S. “decidí que ya era tiempo de huir cuando esta mujer me comenzó a vestir como los perros, a darme helado de pellet con merquén araucano y mote a la crema del Emporio La Rosa Pet Store, o cuando decidió reciclar el pelo que pelecho para hacer carteras con baja huella de carbono y venderlas en el mercado orgánico. Ahí dije, esto pasa a llevar mi dignidad de gato, y me escapé y quise contar mi verdad”.
El drama de ser mascota en el barrio alto y en casa de famosos
Ambos coinciden en que esta realidad no es exclusiva de los gatos y que afecta a otras especies, nos hablaron de una mascota llamada L.L.L. que debe lucir adorable/ondero todo el día y soportar música clásica para dormir y el último “hit” de su mediocre amo para despertar.
Ya es conocido el caso de “un halcón que vive con la cabeza tapada, en principio como medida ‘deportiva’ pero es básicamente para no enterarse de las cosas misteriosas que pasan en la casa de su dueño”.
S. piensa iniciar una fundación de ayuda a mascotas famosas, la Fundación “Cosita”: “hemos conocido caso extremos, como el de Cosita. Ella ha sido una fuente de inspiración para nosotros porque sabemos que esto no puede seguir así”. Con todo, reconocen que para que este organismo logre funcionar en el barrio alto, harán una versión especial y le pondrán “Fundación Coseeeeta: Te morí“.
Idea original: Superguay.
Publicado por CNR el 29 de abril de 2011, a las 16:59 hrs.
Categoría: Chile país generoso, Oligarquía hoy | Etiquetas: colaboración del elei y SG, especial de prensa, sesienteciper
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Carta abierta a Soledad Onetto
Querida Sole:
No te podemos describir nuestra desazón cuando supimos la noticia pero nos sirvió para confirmar la debacle moral, intelectual y cultural que vive el país. ¿Cómo puede ser posible que estos mineros desclasados de los Luksic compren un canal -emulando a nuestro Presidente- y decidan que tú eres un rostro inservible?
Sole, permítenos que te llamemos así, sabemos que no te va a molestar, porque tú siempre fuiste de ahí, de nosotros, de la galucha.
Aún te recordamos en tus inicios: joven y con dos tonos menos, reporteando “donde las papas queman” para Rock & Pop, luchando seguramente contra la discriminación que sufren los rubios en los espacios de rotos. No dejaste de cubrir ninguna kermesse ni festival del cantar juvenil que se organizara en torno a los jóvenes, siempre lista para todo.
Luego llegó tu despegue como periodista de tecnologías, porque detrás de ese rostro tan felino como tus instintos periodísticos, había una pequeña niña fascinada con las tecnologías, los “gadgets”y la línea blanca. Así, como una Barbie Reportera, pequeña y curvilinea, llevaste a nuestros hogares cada novedad que descubrías abriendo tu correo electrónico repleto de intrincados comunicados de prensa de empresa tecnológicas. Pero tu simpatía te traería nuevas sorpresas: serías otra de las mujeres que brillaban en “Acoso Textual” un programa tan agudo como recordado y participarías en el adelantado para su tiempo “6 PM”.
Qué decir de tu faceta lúdica en “¡Cásate conmigo!” donde fuiste consejera, amiga, psicóloga de todas esas parejas que pretendían contraer el Sagrado Vínculo. Demostraste que se puede ser bella, divertida y pro-familia en un solo paquete.
Y luego, dándole la espalda a nuestra cruel naturaleza envidiosa, pasaste de ser esa mujer pionera en campo de hombres a otro espacio más desafiante aún: conductora principal de noticiero. No podemos explicar lo que sentimos ese día que vimos a otra mujer que le dobló la mano a la naturaleza gracias a la química, ahora doblando la mano del machismo imperante en el mundo reporteril. Estábamos claros entonces que eras una gran mujer. El brillo de tus cabellos eran la prueba pilosa de tu brillo interior, porque querida Sole, déjame decirte, eras lo que necesitábamos: una periodista incisiva pero dulce, sagaz pero comprensiva, que nos sumergió en el mundo de las noticias de Teletrece. Nadie como tú para presentar la opinión del Cardenal o anunciar la última feria de tu especialidad: la tecnología.
Pero aún te quedaba un desafío mayor, el que se dio en la administración de otro incomprendido, Vasco Moulian. El Festival de Viña del Mar te necesitaba. Pionera como siempre, contigo pudimos ver a una mujer fuerte y pensante, pero a la vez espontánea y cercana en ese escenario, el más importante del país y de Latinoamérica. Con clase y garbo supiste arrullar al temible “Monstruo” de la Quinta Vergara, arrebatándolos con el brillo de tu sonrisa, solo superado por el diámetro de tus caderas enfundadas en los Valentinos de ocasión traídos por Sarika Rodrik. Nos atrevemos a decir que Sarika nunca tuvo ni tendrá clienta más representativa de la mujer chilena media, esa que le alcanza para cobertura completa de post natal.
Querida Sole, tu triunfo en la Quinta fue el triunfo de la chilena moderna. Qué feliz se te veía con Rodrigo (nunca terminaremos de agradecerte que hayas traído a Rodrigo a nuestras vidas), de seguro tu principal empresa: tu pareja y tu familia. Esos pocos millones que se te pagaron no alcanzaron a pagar la satisfacción que le produjiste a miles, millones de chilenos y chilenas al menearte graciosamente con el “Koala” o al salvar de manera generosa del más soberano ridículo la pobre participación de Camiroaga.
Sin embargo, quedaba más. El destino nos sorprende Sole, y lo hizo ese 27 de febrero, a ti y a todos los chilenos y el mundo con el terremoto. Pero rauda volviste a tus raíces y te vimos mano a mano con las pobladoras, con tu público fiel, a mostrarnos el lado humano de la tragedia que es lo que nos importa. Tu cabello incólume frente a la cámara fue una luz de esperanza, ese tono fascinante nos susurraba al oído “todo va a estar bien, no hay luz ni agua pero nos podemos ver bien”.
Pero no podía durar para siempre. El pago de Chile no tardó en llegar. Que te desperfilaste dicen algunos, cuando mujeres como tú y Macarena “Escote Pensante” Pizarro nos han demostrado que la verdad y una cara (más o menos) bonita son las mejores amigas.
Tu alejamiento querida Sole, se da con la dignidad de saber cuándo un canal te queda chico, de saber que cuando Jesucristo se alejó de la programación el canal perdió su norte. Porque sabemos que aunque hayas cambiado la cruz del Señor en tu cuello por un osito de oro Tous, eres y serás una cristiana de tomo y lomo.
No temas querida Sole hacer un camino fallido. La maldición de Tonka no te tocará, (a menos que Sarika esté involucrada en ella). “Matea” como te han descrito todos tus colaboradores, no flaquearás ante los nuevos desafíos. No has necesitado hacer comerciales de “tránsito lento” como otras para triunfar: tú no estás para eso, tú vas al baño como Dios manda, y dos premios TeveGrama te avalan. Mujeres periodistas como tú son lo que hacen falta hoy en nuestro país, valientes, agudas, valientes de nuevo, twiteras y bonitas. No te desmoralices y recuerda que cada vez que una mujer bonita abre un notebook es gracias a ti.
Eso, te deseamos a ti y a nuestro Rodrigo el mayor de los éxitos. Porque eres la twittera más seguida en Chile, y sabemos que los chilenos cuando toman decisiones mayoritarias, suelen tener la razón.
Atte.
El equipo Se siente rubio, que hoy, se siente un poco Sole.
Publicado por CNR el 02 de marzo de 2011, a las 20:04 hrs.
Categoría: Chile país generoso, El rubio al día | Etiquetas: en colaboración con SG, sesienteluto, sesientesole, sesientesuperrubio
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Niños prodigios.
En nuestra sección de crítica de “Grandes Películas que no hemos visto ni nos interesa ver aunque me la bajaran directo al lóbulo temporal”, hoy queremos hacer la crítica del esperado peliculón de nuestro Alex de la Iglesia, de nuestro Peter Jackson de la parte fea del sur del mundo. Hablamos de Nicolás López, de la casta de los “niños prodigios” que encontraron sentido a su destino lipídico y solitario revirtiendo su falta de atractivo y popularidad a través de creaciones artísticas o comunicacionales de calidad dudosa pero de alto impacto gracias a sus contactos en el Facebook.
Los gorditos prodigios chilenos se caracterizan por identificarse con el loser, por hacerse los losers, para lograr ser winners, winners de la peor calaña. Son los cerditos orwelianos que quieren revolucionar la granja para terminar entronizados con una cheerleader sentada en la falda haciéndole bullying a los flacuchos de lentes.
“Qué pena tu vida”, anunciada con bombos y platillos sin el tilde, es la película insignia de la nouvelle fat chilena, es la cinta que trata de ser Farrelly sin la agudeza, de ser Apatow sin el cariño, de ser -una vez más- otra aburrida película de lo difícil que es ser un joven cualquiera en la ciudad. Una película con un conflicto tan complejo que Pilar Sordo tendría que escribir un libro completo para dilucidarlo.
¿Necesitamos otra película sobre pendejos que no quieren ser adultos? Tal vez es tiempo de profundizar en la reflexión de la aguda periodista citada y reconocer que no solo estamos frente a un grupo de pendejos que no quieren crecer -queja burguesa como pocas- sino que si sumamos los alfredos castros-castrados que ha creado el “me – salió – un – hijo – artista” Pablo Larraín: Tony Manero, Post Mortem,* la masculinidad que nos muestra el cine chileno termina por declarar el estado terminal de la adultez masculina.
“Qué pena tu vida” pudo ser un ejercicio que se riera de la quejumbrera de los chicos de clase alta que no quieren madurar y se dedican a hacer películas. Pudo ser una crítica a la generación concerta que ha dejado al mundo de los adultos como un montón de canallas. Pudo reirse de las paparruchadas del mundo empresarial. Pudo ser tantas cosas pero solo se queda en la copanización de la realidad: narcisismo populachero de promo de fiesta de colegio vía RT’s.
Si tiene alguna duda sobre ir a verla o no, sólo le recordaremos que a La Segunda le gustó.
*Tampoco las vimos.
Publicado por CNR el 22 de octubre de 2010, a las 16:56 hrs.
Categoría: Chile país generoso, El rubio al día | Etiquetas: chaqueteo al cine chileno, copanizacion, hombre chileno
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