Carta abierta a Soledad Onetto
Querida Sole:
No te podemos describir nuestra desazón cuando supimos la noticia pero nos sirvió para confirmar la debacle moral, intelectual y cultural que vive el país. ¿Cómo puede ser posible que estos mineros desclasados de los Luksic compren un canal -emulando a nuestro Presidente- y decidan que tú eres un rostro inservible?
Sole, permítenos que te llamemos así, sabemos que no te va a molestar, porque tú siempre fuiste de ahí, de nosotros, de la galucha.
Aún te recordamos en tus inicios: joven y con dos tonos menos, reporteando “donde las papas queman” para Rock & Pop, luchando seguramente contra la discriminación que sufren los rubios en los espacios de rotos. No dejaste de cubrir ninguna kermesse ni festival del cantar juvenil que se organizara en torno a los jóvenes, siempre lista para todo.
Luego llegó tu despegue como periodista de tecnologías, porque detrás de ese rostro tan felino como tus instintos periodísticos, había una pequeña niña fascinada con las tecnologías, los “gadgets”y la línea blanca. Así, como una Barbie Reportera, pequeña y curvilinea, llevaste a nuestros hogares cada novedad que descubrías abriendo tu correo electrónico repleto de intrincados comunicados de prensa de empresa tecnológicas. Pero tu simpatía te traería nuevas sorpresas: serías otra de las mujeres que brillaban en “Acoso Textual” un programa tan agudo como recordado y participarías en el adelantado para su tiempo “6 PM”.
Qué decir de tu faceta lúdica en “¡Cásate conmigo!” donde fuiste consejera, amiga, psicóloga de todas esas parejas que pretendían contraer el Sagrado Vínculo. Demostraste que se puede ser bella, divertida y pro-familia en un solo paquete.
Y luego, dándole la espalda a nuestra cruel naturaleza envidiosa, pasaste de ser esa mujer pionera en campo de hombres a otro espacio más desafiante aún: conductora principal de noticiero. No podemos explicar lo que sentimos ese día que vimos a otra mujer que le dobló la mano a la naturaleza gracias a la química, ahora doblando la mano del machismo imperante en el mundo reporteril. Estábamos claros entonces que eras una gran mujer. El brillo de tus cabellos eran la prueba pilosa de tu brillo interior, porque querida Sole, déjame decirte, eras lo que necesitábamos: una periodista incisiva pero dulce, sagaz pero comprensiva, que nos sumergió en el mundo de las noticias de Teletrece. Nadie como tú para presentar la opinión del Cardenal o anunciar la última feria de tu especialidad: la tecnología.
Pero aún te quedaba un desafío mayor, el que se dio en la administración de otro incomprendido, Vasco Moulian. El Festival de Viña del Mar te necesitaba. Pionera como siempre, contigo pudimos ver a una mujer fuerte y pensante, pero a la vez espontánea y cercana en ese escenario, el más importante del país y de Latinoamérica. Con clase y garbo supiste arrullar al temible “Monstruo” de la Quinta Vergara, arrebatándolos con el brillo de tu sonrisa, solo superado por el diámetro de tus caderas enfundadas en los Valentinos de ocasión traídos por Sarika Rodrik. Nos atrevemos a decir que Sarika nunca tuvo ni tendrá clienta más representativa de la mujer chilena media, esa que le alcanza para cobertura completa de post natal.
Querida Sole, tu triunfo en la Quinta fue el triunfo de la chilena moderna. Qué feliz se te veía con Rodrigo (nunca terminaremos de agradecerte que hayas traído a Rodrigo a nuestras vidas), de seguro tu principal empresa: tu pareja y tu familia. Esos pocos millones que se te pagaron no alcanzaron a pagar la satisfacción que le produjiste a miles, millones de chilenos y chilenas al menearte graciosamente con el “Koala” o al salvar de manera generosa del más soberano ridículo la pobre participación de Camiroaga.
Sin embargo, quedaba más. El destino nos sorprende Sole, y lo hizo ese 27 de febrero, a ti y a todos los chilenos y el mundo con el terremoto. Pero rauda volviste a tus raíces y te vimos mano a mano con las pobladoras, con tu público fiel, a mostrarnos el lado humano de la tragedia que es lo que nos importa. Tu cabello incólume frente a la cámara fue una luz de esperanza, ese tono fascinante nos susurraba al oído “todo va a estar bien, no hay luz ni agua pero nos podemos ver bien”.
Pero no podía durar para siempre. El pago de Chile no tardó en llegar. Que te desperfilaste dicen algunos, cuando mujeres como tú y Macarena “Escote Pensante” Pizarro nos han demostrado que la verdad y una cara (más o menos) bonita son las mejores amigas.
Tu alejamiento querida Sole, se da con la dignidad de saber cuándo un canal te queda chico, de saber que cuando Jesucristo se alejó de la programación el canal perdió su norte. Porque sabemos que aunque hayas cambiado la cruz del Señor en tu cuello por un osito de oro Tous, eres y serás una cristiana de tomo y lomo.
No temas querida Sole hacer un camino fallido. La maldición de Tonka no te tocará, (a menos que Sarika esté involucrada en ella). “Matea” como te han descrito todos tus colaboradores, no flaquearás ante los nuevos desafíos. No has necesitado hacer comerciales de “tránsito lento” como otras para triunfar: tú no estás para eso, tú vas al baño como Dios manda, y dos premios TeveGrama te avalan. Mujeres periodistas como tú son lo que hacen falta hoy en nuestro país, valientes, agudas, valientes de nuevo, twiteras y bonitas. No te desmoralices y recuerda que cada vez que una mujer bonita abre un notebook es gracias a ti.
Eso, te deseamos a ti y a nuestro Rodrigo el mayor de los éxitos. Porque eres la twittera más seguida en Chile, y sabemos que los chilenos cuando toman decisiones mayoritarias, suelen tener la razón.
Atte.
El equipo Se siente rubio, que hoy, se siente un poco Sole.
Publicado por CNR el 02 de marzo de 2011, a las 20:04 hrs.
Categoría: Chile país generoso, El rubio al día | Etiquetas: en colaboración con SG, sesienteluto, sesientesole, sesientesuperrubio
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