Los ciento y tantos días de Piñera
Piñera, acostumbrado a instalarse en los resquicios de la legalidad, donde hizo su fortuna, continua fiel a su estilo.
Su modus operandi es colarse por toda rendija posible y devorar las entrañas del lugar donde se aloja. Piñera es un moho. Un moho que flota en la atmósfera y se instala en el mejor huésped que puede encontrar. Es un hongo instalado un día en un liberal de tomo y lomo, el otro en un pechoño regocijado en su Señor Jesucristo, el otro en un Presidente cercano y magnánimo.
Nuestro Presidente es un moho verde que se mete en los pulmones: van a desear que el smog ahogue vuestro aparato respiratorio cuándo ese polvillo caústico se haya adueñado de los medios, de la salud, de la geografía.
Al moho no le interesa comunicarse, por eso es común que todo el mundo en su Gobierno diga lo que quiera en la impunidad completa. El moho hace su trabajo por caminos silenciosos. Las críticas acerca de lo que dijo o lo que no dijo le tienen sin cuidado. Pensemos con lógica de fungus chilenae: tal vez esas críticas que arrecian ante los “errores comunicacionales” sean trampas odoríferas que el moho usa para acercar a sus víctimas e invadirlas para carcomerlas.
Cuando acabe su mandato, La Moneda se verá igual, pero no se engañen, sólo será un cascarón. El resto, se lo habrán comido esas termitas estúpidas y de pobres entendederas que no han dejado -por siglos- que nada crezca en esta fértil provincia.
Publicado por CNR el Lunes 19 de julio de 2010, a las 16:13 hrs.
Categoría: Chile país generoso, General | Etiquetas: conflictos de interés, errores comunicacionales
13 COMENTARIOS »




[...] This post was mentioned on Twitter by sesienterubio, camilo brodsky, Ilustrísimo Peor, Carlos Loyola Lobo, Cristian Llanos and others. Cristian Llanos said: RT @sesienterubio: Una breve evaluación de los primeros 120 días del Gobierno de Piñera http://tinyurl.com/26coqm6 [...]
fungus chilenae, en resumidas, todo lo que es embolinándonos la perdiz.
Yo le tengo simpatía al moho como organismo, porque tine su ecología propia fuera de la hegemonía de la casa, así que creo que Piñera es sólo un organismo parásito, una enfermedad oportunista, cáncer.
oye qué fome, éste no es el resentimiento joven, lolo y con onda por el que yo vengo a este blorgs
Anda a leer Zancada mejor.
D:
no, pero en serio, está fome :I
onda el post es solamente “piñera es caca”, y la gracia es que sea “piñera es caca porque X, atroz!!!”
esa es mi crítica constructiva a este, mi blog regalón
Yo también voy po la definición de cáncer, o quizás algún insecto despreciable tipo cucaracha o zancudo chupasangre..
Y es cierto que la columna no es del estilo clásico SSR pero en realidad es necesario dada la gravedad patética de las circunstancias. Alguien tiene que tomarse en serio el comensalismo piñerista, o nadie hará nada al respecto. Yo les sigo queriendo, SSR
para complementar
http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/07/13/la-vulgaridad-en-la-moneda/
y yo también les sigo queriendo. el final de este post me recordó al del amigo cuico (que no existe). qué triste nuestro país.
Q fome juano o no? piñera ya no es el payaso imbécil del q uno podía burlarse, este weón es brígido.
Qué tristeza! =(
¿Podrían dejar a los bichos tranquilos? La -culpa- es de Piñera, es que nisiquiera de quién/es le dan de comer, parece un autótrofo invasivo mutante, es que el dinero va a ser verdad que todo lo puede, o casi todo; quizás la -culpa- sea sólo de la religión.
Brittany Murphy, el moho y la muerte: http://www.emol.com/noticias/nacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=427375
Amigos!
Hemos actualizado nuestro blog con nuevos artículos sobre el Premio Nacional de Literatura
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El cambio de estilo es quizás un reflejo de la desesperanza que se ha apoderado de muchos. El sentimiento inespecífico de que entre pitos y flautas este despreciable y la despreciable calaña que trajo consigo a La Moneda está destruyendo lo poco que era bueno y lo está reemplazando con modernismo de hace 20 años. El humor se pierde con la esperanza y con él la crítica sardónica, ahí aparece la prosa poética, rancia de humedad, enmohecida.